Katha.1¿Qué significa la resurrección para mí?

– siendo misionera, en mi trabajo, en mi día a día --

Esta pregunta me mandaron mis hermanas en febrero para escribir mi testimonio en  Pascua. En su momento dije, bueno… ya veré lo que escribiré. Ahora, después de la Cuaresma, la Semana Santa y la Pascua con  la Pandemia del Coronavirus, esta pregunta recobra un significado especial porque este tiempo me ha marcado mucho como Misionera Oblata en aquello a lo que me dedico día a día.

Soy médico de familia y trabajo en un centro de salud aquí en Madrid. Desde siempre el mundo de la enfermedad y del sufrimiento ha sido un ámbito especial para mí. Por un lado encuentro aquí a personas pobres, que necesitan sanación física, psicológica y también espiritual y a las que me siento llamada a entregar mi vida, por otro lado estas mismas personas enfermas me enseñan tantas veces quien es y cómo es Dios. Así en mi vida, de una forma muy concreta, he aprendido que Dios se hace presente en el sufrimiento de una manera muy particular.

consulta.respiratoriaLa pandemia del Coronavirus es una situación de límite y de sufrimiento especial. En alguna ocasión pensé que es como una lupa, que nos hace ver con más claridad y más detalle la fragilidad del ser humano pero también su grandeza. Así, en este tiempo, en el centro de salud con los enfermos pero también en propia carne vivo lo que hace sufrir al hombre: el miedo, la incertidumbre, la enfermedad, la soledad, la desesperanza, la muerte, la impotencia, la falta de los derechos del ser humano y la lesión de su dignidad y tantas cosas más.
 

Partiendo desde esta experiencia de sufrimiento y muerte ¿qué significa la resurrección entonces para mí?
Durante la Semana Santa en la Pandemia del Coronavirus, el Señor, que no nos deja solos nunca, me tomó de
katha 2la mano y me invitó de una manera muy especial vivir los días Santos en el centro de salud con él. El jueves Santo me invitó a amar a mis hermanos enfermos, estar al servicio y entregarme a ellos. El viernes hizo su viacrucis conmigo haciéndome ver la profundidad del sufrimiento humano y que él hizo suyo. El sábado Santo bajó a la tumba de tantos fallecidos en este tiempo. Y así de la mano de Jesús también resucité el domingo.

Mi experiencia de la Pascua es que Jesús resucitado se hace presente en todo lo que vivimos. Si nos agarramos a él, Dios nos resucita con él a una nueva vida. La nueva vida, que entonces puede ser el compañerismo en el centro de salud, la curación de un enfermo, la alegría de las familias cuando los enfermos volvían a casa, tantos signos y palabras de consuelo de diferentes personas… katha3Pero para mí es sobre todo el regalo de la fe, de que hay un Dios que se hace presente en absolutamente todo lo que puede vivir el hombre, un Dios que es más fuerte que todo y por tanto desde cualquier situación y con nuestra fragilidad humana nos puede dar nueva vida.

Doy gracias a Dios, porque él tomándome de la mano se ha hecho presente en el centro de salud al que me siento enviada como Misionera Oblata de María Inmaculada.
Katharina omi