Misioneras Oblatas de María Inmaculada

 Misioneras Oblatas de María Inmaculada

Anunciar la vida

almendro¡Cristo vive! ¡Cristo ha resucitado! 

 

 Este es el mensaje alegre de la Pascua. La naturaleza con su vida nos lo anticipa.

"¿Qué ves tú Jeremías? Y él dice – veo una rama de almendro..."

                                                                                             (Jr 1, 11-12)

 

Un ejemplo que nos ofrece la Sagrada Escritura en Antiguo Testamento es el árbol del almendro. Este árbol es el primero que da sus frutos. El profeta Jeremías lo escoge como símbolo de aquel que anuncia la vida con sus flores en medio de una naturaleza que todavía permanece muerta. En él se realiza anticipadamente la explosión de la belleza y hermosura de la vida. La pregunta de Dios a Jeremías:

¿Qué ves tú Jeremías? Y él dice – veo una rama de Almendro,
y Dios le responde, - ¡Has visto bien! Yo también estoy alerta para cumplir mi palabra. 
  

La Pascua nos invita a abrir los ojos del corazón para reconocer la vara de almendro que ya ha florecido a nuestro lado, en medio de la muerte, del sufrimiento, de la desesperanza. Dios apresura su palabra, esa "vara de almendro" son  los gestos de entrega concreta de los que estamos siendo testigos estos días en nuestra sociedad.

Cuántos testimonios hemos leído o hemos visto de personas que están dedicando su vida, su tiempo, su trabajo en favor de otros. A estas flores de almendro, hoy queremos dar las gracias por ser el anticipo y la realización concreta en nuestro mundo de la Resurrección de Cristo.

 

¡Feliz Pascua de Resurrección!

Raquel Toro Gil
Superiora General