laeti.testimonio"Este tiempo de cuarentena me hace recorrer un camino interior en el que me adentro en la comprensión del servicio, pequeño y humilde.
He estudiado medicina en Francia, y aunque estoy ahora un poco lejos del ámbito sanitario, estar con los enfermos sigue siendo un deseo muy fuerte en mi corazón. Cuando empezó la pandemia en España, mi primer movimiento fue buscar si podía trabajar o ayudar a atender a los enfermos.  Las puertas se cerraron una tras otra, y en fin y al cabo, me quedo en casa, como muchos de vosotros.

No fue fácil para mí. Al principio, lo he vivido con mucha impotencia y frustración. Pero en esta realidad, muy limitada en la que me encuentro (solo salgo de casa para comprar), estoy descubriendo otro modo de servir y de entregarme. Esto pasa por llenar de sentido las pequeñas cosas cotidianas: por ejemplo, los pequeños servicios de la vida comunitaria, tomar tiempo (mucho más que lo habitual) para llamar a mi familia, amigos, compañeros, hacerme más disponibles para ellos y escuchar lo que viven en este tiempo que es difícil para muchas personas, volver al estudio e intentar centrarme en ello, ser atenta a lo que viven las hermanas en casa, cultivar la paciencia y la esperanza, agradecer los pequeños regalos de cada día. Es también un camino de oración en el que mi corazón se llena de tantos nombres y rostros.

Creo que este camino de las pequeñas cosas, es practicable por todos en este momento, y es un camino que nos acerca mucho a Jesús: El, muy sencillamente, cogió una toalla y un barreño para lavar los pies de sus discípulos, un gesto de casa, incluso un gesto de esclavo… y nos pide que hagamos lo mismo!

Hay muchos gestos pequeños que nos pueden ayudar a transitar por estos momentos difíciles, si los llenamos de sentido y los hacemos con un corazón generoso. En nuestra manera de ser, podemos infundir paciencia y esperanza, y ayudarnos los unos a los otros.

Como dice el papa Francisco: “La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras. Aunque estemos aislados, el pensamiento y el espíritu pueden llegar lejos con la creatividad del amor. Es lo que hace falta hoy: la creatividad del amor.”
 
Laetitia omi