Misioneras Oblatas de María Inmaculada

 Misioneras Oblatas de María Inmaculada

Cambia la mirada

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La comunidad de juniorado, hemos vivido la Semana Santa en Tetuán, Marruecos, acompañadas por jóvenes de distintos lugares de España. Ha sido, como siempre, un momento muy especial no solamente para nosotros, sino también para la Iglesia local de Tetuán, donde nos esperaban con mucha ilusión, y también para las personas con las que compartimos nuestro tiempo como voluntarios: los niños con discapacidad, los mayores o los inmigrantes.

encuentro.iglesiaFortalecidos con la oración, la liturgia y el compartir de vida en comunidad, hemos abierto nuestros corazones al encuentro con el Señor. El lema de esta semana “Cambia tu mirada” se ha realizado en nuestras vidas, y, especialmente, en las vidas de los jóvenes que salieron de sus casas para hacer esta experiencia misionera con nosotras. Dailos y Yuleidi comparten su testimonio:

 

Después de haber vivido una cómoda y agradable vida cristiana y de estar plenamente convencido de la existencia y del amor de Dios, sentí de repente un silencio sepulcral. En ese período de tiempo entendí que Dios se había olvidado de mí; ya que no escuchaba su voz por ninguna parte. ... ¿Dios, dónde estás? Para mi sorpresa la respuesta, en forma de pregunta, fue inmediata: ¿Dónde está tu hermano? En esta ocasión acudí a Marruecos en busca del prójimo para encontrar por esta vía el amor infinito de Dios. ¡Y lo encontré! Fue muy sencillo distinguirlo en la sonrisa de un niño, en la ternura de un anciano, en el sincero abrazo de un amigo y en el cariño derramado entre los hermanos... Marruecos fue el escenario perfecto para conocerme a mí mismo y para estrechar una relación mucho más íntima con Dios. (leer el testimonio entero) Dailos

Vivir la Semana Santa en Tetuán fue como dice el Papa Francisco: “Ser Iglesia en salida”, no quedarme en mi parroquia y en mi zona de confort. Esa semana en Tetuán fue un momento idóneo para analizar cómo estaba mi relación con Dios.  Me ayudaron los momentos de oración junto a las oblatas y junto al resto de compañeros, también el poder tener un espacio donde hacer oración personal. ... También me gustaría compartir una reflexión que hice el último día. Diariamente estamos centrados en qué tenemos que hacer y no en qué queremos hacer. Esto me lleva a recordar a San Eugenio de Mazenod que se dio cuenta que había estado buscando la felicidad fuera de Dios. Me ayudó a analizar mi vida, a qué me dedico y por qué lo hago. (leer el testimonio entero) Yuleidi