Misioneras Oblatas de María Inmaculada

 Misioneras Oblatas de María Inmaculada

«Gratis habéis recibido; dad gratis»

manos

  «Gratis habéis recibido; dad gratis» (Mt 10,8).

Con este lema la Iglesia celebró la XXVII Jornada Mundial del Enfermo, el 11 de febrero de 2019. El Papa Francisco, en el mensaje que escribió para esta ocasión nos recordaba que “los gestos gratuitos de donación, como los del Buen Samaritano, son la vía más creíble para la evangelización. El cuidado de los enfermos requiere profesionalidad y ternura, expresiones de gratuidad, inmediatas y sencillas como la caricia, a través de las cuales se consigue que la otra persona se sienta “querida”.”* 

Todo su mensaje pone de relieve la experiencia de la gratuidad y de la donación, en el corazón de la vida humana. Experiencia que se manifiesta también en el voluntariado, como “signo de la presencia de la Iglesia en el mundo secularizado”. Al leer este mensaje, me animé a compartir un poco mi experiencia de voluntariado en una unidad de Cuidados Paliativos.

Buenas tardes, me llamo Laetitia y soy voluntaria aquí en el centro… si le apetece, me puedo quedar con Vd. un rato…” Así es como me presento. Muchas personas me acogen, me dan la bienvenida, y me dicen que sí. Y me siento a su lado, simplemente para pasar un rato.

 

          A veces, hablamos del tiempo, o de la serie que en este momento pasa en la televisión,
          Otras veces, de la vida de antes en el pueblo, o de los parques de Madrid…
          Muchas veces, me callo y escucho…
          Quizá una persona me dirá que se siente sola, o triste, o tranquila…
          A veces, no hablamos…
          A menudo, la conversación no tiene palabra…
          Tiene mirada, caricia, la presión de unas manos en las mías.

 

Siempre me asombro de la hospitalidad que recibo cuando una persona me invita a quedarme, y empieza a contarme lo que está viviendo. No solo me abre la puerta de su habitación, sino también la puerta de su vida y de su corazón y, muchas veces, de su familia. En una planta de cuidados paliativos, se toca rápidamente lo esencial. En estos encuentros, hay hospitalidad reciproca y donación reciproca. En el don se refleja el amor de Dios, dice el Papa. Quizá por eso son para mí un reflejo de un don más grande…

 

Os invito a leer la integralidad de este mensaje:

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/sick/documents/papa-francesco_20181125_giornata-malato.html