TIEMPO PARA ESTAR CON DIOS

JuanEvangelistaukraine 64

Estamos a mitad de verano. Es un tiempo para bajar el ritmo, para parar un poco y buscar el descanso, para ponernos al sol y  meternos al agua… También es un tiempo para compartir más con la familia, con los amigos, para pasar más tiempo con las personas que queremos. Y también, cómo no, es el tiempo para intensificar nuestra relación con el Señor, especialmente para aquellos a los que el ritmo duro de los estudios o del trabajo no permite dedicarse demasiado a la oración durante el curso.
En verano, en las vacaciones, Jesucristo sigue hablando. El domingo pasado escuchamos cómo propone a sus discípulos: “Venid conmigo a un lugar apartado donde podamos estar solos y descansar un poco” (Mc 6, 31). Jesús invita a sus discípulos y con ellos a cada uno de nosotros a ir a un lugar tranquilo, silencioso, apartado de las multitudes, para descansar un poco en su presencia, para disfrutar de su compañía y para crear una intimidad más profunda con Él.

Contaba Bruno Ferrero en una de sus parábolas que a un hombre le preguntaron para qué iba cada día aljesus-descansando bosque, a lo que contestó que iba allí para rezar. Seguían interrogándole: “¿Pero Dios no está en todas partes?”. La contestación del hombre fue: “Claro que Dios está en todas partes”. Las preguntas seguían: “¿Y Dios es el mismo en todo lugar?”. “Sí, Dios es el mismo en cada sitio”. “¿Pues por qué te vas al bosque para rezar?”. La respuesta del hombre fue: “Porque en el bosque yo no soy el mismo”…

Te animo a aprovechar el tiempo de vacaciones para buscar lugares especiales para encontrarte con Dios, lugares de mayor intimidad, donde tú te sentirás relajado, menos ajetreado, más atento, asombrado, apaciguado y distinto que todos los demás días.

 

“Después de tu esfuerzo en misiones duras, ¿no es natural que te exija descanso?
Quiero por encima de todo, que descanses y que estudies.
Hay que saber cerrar las puertas a tiempo”.
(San Eugenio de Mazenod al p. Honorat, 13.05.1827)