Misioneras Oblatas de María Inmaculada

 Misioneras Oblatas de María Inmaculada

“Sal al encuentro”: la Semana Santa en Tetuán

Marr1Esta semana santa, la vivimos en Tetuán, Norte de Marruecos, con un grupo de jóvenes. Esta experiencia misionera se vive a través del encuentro con el otro, del servicio a los más vulnerables (niños con discapacidad y ancianos), en la vida comunitaria en el grupo y en la colaboración y las celebraciones vividas con la Iglesia local. ¡Y es una experiencia que deja huella en el corazón!
Cuatro de estos jóvenes han aceptado escribir su testimonio. Les dejamos la palabra.

 

MarMir

 

 Vine a servir y me voy servida.

Vuelvo a casa siendo, realmente, un ser lleno de vida.
Y de Dios.
Dios que he visto en los ojos del que no habla.
En los brazos del que nos acogió en su cultura.
En el corazón del que, rezando a otro Dios, dio sentido a mi fe.
Gracias Marruecos. Shukran*. (* Gracias en árabe)
Miriam

Mar2

Si algo puedo resaltar de esta experiencia en Marruecos es el encuentro con la misericordia del Señor, que limpia, sana, recrea, levanta, que acaricia y besa en silencio y desde abajo. […]
¡Qué bueno es el Señor! El encuentro con cada persona ha ido dejando una huella, una enseñanza. Con los mayores en la residencia me nacía una certeza: el idioma no es barrera, hay un lenguaje mucho mayor: el del Amor. (leer el testimonio entero)
Laura

 

La experiencia misionera de Tetuán me ha ayudado a ser mejor persona y entender que un modo de realizarse es a través de la ayuda a los demás. Esto es algo que estoy seguro dirán todos los voluntarios. Sólo espero haber contribuido a enriquecer a los demás del mismo modo que ellos lo han hecho conmigo. (leer el testimonio entero)
Oscar

Marr3

 

La vida o el Señor, me da igual quien, ha puesto en mi camino momentos y personas increíbles que ante todo me han hecho aprender y crecer como persona. Niños y niñas en cuyos ojos he visto luz, mientras los míos se llenaban de lágrimas.
He llorado por primera vez de alegría sintiendo que de verdad, Dios está aquí, con nosotros y eso es algo que nunca olvidaré.
Miraré hacia atrás, buscaré este recuerdo y lo volveré a pasar por el corazón....
Para darme cuenta de quién soy y quién quiero ser, para no dejar que ni el tiempo ni nada, cambien en mí estas ganas de ayudar, servir y entregar mi vida por los que me necesitan. (leer el testimonio entero)
Claudia
 
Impresiones de la experiencia en Semana Santa: