Misioneras Oblatas de María Inmaculada

 Misioneras Oblatas de María Inmaculada

Fin de asfalto

peru 1142

Recuerdos de la misión en Perú
"¡Fin de asfalto!" Estas palabras resumen muy bien lo que realmente ha sido la experiencia en Perú durante el mes de Agosto. Las encontramos en las señales de tráfico en el camino hacia el pueblo de Morán Lirio. Cuando uno ve esta señal, lo primero que le viene a la mente es que aquí termina la carretera, y desde aquí en adelante no hay nada y no merece la pena seguir. También lo pensamos alguna de nosotras: ¿a dónde vamos realmente? Y es verdad que esas señales no anunciaban únicamente el fin del asfalto, sino también la realidad que nos íbamos a encontrar allí.
Ha sido “fin de asfalto” en muchos aspectos: de una vida cómoda, en la facilidad de acceso a muchas cosas, en participar en la Eucaristía diariamente, en la presencia de los sacerdotes… etc. Ha sido un mes, pero ha marcado mucho nuestra vida y la vida de las personas del pueblo. Lo más impresionante es que Dios quiso hacerse presente en este pueblo de una forma muy especial, también a través de nuestras vidas. 


Morán Lirio es un puetresenperublecito situado a una altura de 3600 mts. sobre el nivel del mar, donde falta la presencia de una Iglesia viva, abierta para los que quieren acudir a ella. De alguna manera es un lugar abandonado, donde la gente no puede vivir su fe cristiana, porque la Iglesia permanece cerrada todo el año. Únicamente celebran la fiesta patronal del pueblo en el día de San Juan Bautista. Aun así, la respuesta de la gente ha sido sorprendente desde el primer momento. Cuando abríamos la Iglesia, la gente no paraba de acercarse, aunque sea para verla y conocerla. Las actividades que realizamos con los niños la primera semana han sido muy sencillas, pero cada uno de ellos ha disfrutado muchísimo, que podía verse en su alegría y una sonrisa en sus caras. Desde el principio empezamos celebrando la Liturgia de la Palabra. Cada día la Iglesia se llenaba más y más de gente. Era impresionante ver como por los diversos caminos del pueblo venían grupitos de gente dirigiéndose hacia las puertas de la Iglesia.

Durante dos semanas íbamos acercándonos a los colegios, donde la respuesta de los chicos ha sido asombroso. Hicimos pequeñas actividades en las clases de religión e inglés, pero para ellos ha sido algo totalmente nuevo. Ha sido muy enriquecedor compartir e intercambiar las experiencias con los profesores al igual que escuchar a los alumnos y tratar con ellos. Impactaba mucho la atención con la que escuchaban cuando les hablamos de Jesús, por lo que pudimos percibir su deseo de conocerle más y acercarse más a Él. En la sencillez  que brotaba de sus corazones y de sus vidas nos mostraban lo verdaderamente importante.
IMG-20150820-WA0030La última semana de forma más intensa preparamos a los niños y jóvenes para recibir los sacramentos. La realidad de los sacramentos es un poco compleja. Casi todos están bautizados, pero allí termina su camino de iniciación cristiana. Por falta de personas preparadas que puedan llevar las catequesis, los demás sacramentos son casi desconocidos: “nadie” en el pueblo está casado por la Iglesia.

peru 1170La presencia de una comunidad religiosa en el pueblo ha sido para ellos algo nuevo y muy bonito, lo que manifestaban con el cariño y la acogida, hacia nosotras. Pudimos ser para ellos un testimonio vivo de que Cristo está en medio de nosotras. En cada momento hemos anunciado la Buena Noticia e intentado ser con ellos una Iglesia viva. Durante este tiempo teníamos la suerte de tener entre nosotros la presencia viva de Jesús sacramentado, algo casi impensable hasta este momento. El mismo Dios quiso habitar en medio de este pueblo, de una forma tan especial. Han podido sentir la presencia viva de Cristo en medio de ellos, por lo que estaban muy agradecidos. En este tiempo la gente ha podido experimentar algo muy fuerte, tan fuerte que ha marcado sus vidas, hasta tal punto, que lo compartían con nosotras diciéndonos que hemos de continuar esta misión que hemos empezado. Eso de alguna manera nos confirmaba que la sed que tienen por conocer más a Jesucristo es impresionante.

Nos impactaba mucho que la realidad que viven, las pobrezas tanto a nivel material como espiritual, no les impiden sonreír y compartían su alegría de vivir con nosotras. En muchas ocasiones fueron ellos los que nos daban testimonio de acoger la vida tal y como es, dando gracias al Señor por todo lo que recibimos cada día de Él.  

DSC 0634En los últimos días de nuestra presencia en Morán Lirio, celebramos una gran fiesta, donde estuvo presente también el obispo de Cajamarca: por un lado celebramos la Misa de acción de gracias por los votos perpetuos de Teresa, que es de este pueblo y quiso celebrarlo allí junto con toda su familia y, por otro, los sacramentos de Bautismo, Primera Comunión y de Confirmación. Ha sido impactante ver toda la capilla llena de gente hasta tal punto, que algunos se quedaron fuera. En este día de una forma muy especial sentimos que Dios había hecho grandes cosas en las vidas de las personas de Morán Lirio durante este tiempo, por lo que estábamos muy contentas.
 
Toda la experiencia ha sido una bendición de Dios para nosotras y para este pueblo, por lo que le damos gracias de todo corazón. Esperamos que en algún momento podamos volver,  para seguir siendo testigos de las maravillas que obra el Señor en sus vidas.
(Kasia OMI)
 
Galeria de fotos: